Tanto en el trabajo como durante en las horas de estudio, mantener el ritmo y la
concentración
se hace a veces muy cuesta arriba. Ya sea por cansancio, estrés, o un
cúmulo de factores externos, nuestro rendimiento se puede ver mermado.
Existen técnicas para mejorar la concentración, pero los expertos insisten en que una
buena dieta es el primer paso para lograr este objetivo. Existe un grupo de alimentos que ayudan de manera significativa a esto:
harina de avena, arándanos, salmón, aguacate, té verde y chocolate
negro.
Té verde: se
recomienda el consumo de una taza de té verde al día para proporcionar
al organismo la cantidad de cafeína necesaria para mantener la
concentración en los momentos de baja actividad. Además, el consumo de
este alimento proporciona sensación de saciedad, no contiene calorías, elimina la sed, previene la fatiga o evita indigestiones, entre otros.
Chocolate negro: el chocolate negro es otro estimulante que, además de ser también natural, satisface el deseo o la necesidad de azúcar
en el organismo. Estos factores ayudan al cuerpo a concentrarse o a
mantener la concentración. Tiene un estimulante natural, similar a la
cafeína, que ayuda a mantener la atención. Los expertos aseguran que la
ingesta de una pequeña cantidad diaria ya es suficiente para notar sus
efectos en el organismo.
Avena: es un
cereal muy completo, rico en proteínas, en grasas y vitaminas, sobre
todo la timina (B1), cuya presencia beneficia el funcionamiento del
sistema nervioso. La harina de avena destaca por un efecto equilibrante
del sistema nervioso, de ahí que su consumo se indique
en situaciones de nerviosismo, insomnio o momentos de estrés. Ayuda a
mantener fresca la memoria a corto plazo durante todo el día. Otras
cualidades son: un gran efecto saciante, baja en calorías, muy digestiva
y una ayuda en el control del colesterol en sangre. Se puede consumir
en el desayuno, en forma de cereales, o añadirla a los platos que se
desee.
Salmón: su composición hace que este pescado azul ayude a controlar los niveles de colesterol y disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.
Aguacate: es un
alimento completo y rico en grasas saludables que, como el salmón,
favorece que se mantenga y mejore el nivel de concentración. Es un
alimento rico en ácidos grasos omega 3, así como en potasio, fibra y antioxidantes. Puede consumirse crudo o cocinado, aunque siempre es más puro en crudo.
Arándanos: es un alimento rico en antioxidantes,
que ayudan a activar las enzimas protectoras del celebro y mejoran la
memoria, y en potasio, un mineral necesario para la transmisión y la
generación del impulso nervioso. Es una fruta con un bajo contenido
calórico, ya que su aporte de hidratos de carbono es bajo, rica en
vitamina C y una buena fuente de fibra, potasio, hierro y calcio. Su
principal característica es su abundancia en pigmentos naturales, los
antocianos y carotenoides, que confieren a este alimento su color
característico y su sabor. Algunos estudios consideran a los arándanos
preventivos de enfermedades como el Parkinson y que ayudan a fortalecer la memoria a largo plazo.