Una pequeña avioneta cayó a aguas del Golfo de México este jueves sin que el piloto hubiese respondido a los reiterados llamados que se le hicieron por radio.
Según John Cornelio, portavoz del Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica, dos aviones de combate F-15 interceptaron la nave y trataron infructuosamente de obtener respuesta de ella.
La guardia costera confirmó que los dos cazas de la Guardia Nacional de New Orleans estaban cumpliendo una misión sobre aguas del Golfo cuando el jefe de los controladores aéreos de Jacksonville, en Florida, les pidió aproximarse a la avioneta.
Los pilotos de los F-15 dijeron que no pudieron ver a nadie porque el parabrisas y ventanas de la avioneta estaban cubiertos de hielo, y la nave volaba de manera errática entre 25.000 y 35.000 pies de altitud.
El Cessna, de propiedad privada, se dirigía a Sarasota, en Florida, desde Slidell, en Louisiana, cuando se precipitó al mar a unos 190 kilómetros al oeste de Tampa. El piloto, que iba sólo, presumiblemente se quedó inconsciente.
Los controladores de tráfico perdieron contacto con la nave poco después del despegue, dijo un vocero de la Agencia Federal de Aviación.