La actriz y cantante Jennifer López rentó el sábado pasado una playa
pública en California para celebrar una fiesta privada, informó este
viernes un portal de espectáculos.
La ex esposa de Marc Anthony compró un permiso que le costó 953
dólares para que las autoridades en Long Beach, California, acordonaran
un sector de playa conocido, desde una distancia en la que no acosaran
los "paparazzis".
El sector estuvo disponible para JLo y diez invitados, desde las 10
de la mañana hasta las 20:00 horas locales, confirmó la administración
de esa ciudad, al informar que es un trámite usual para reuniones
privadas, tanto de empresas como de particulares.
Pero la administración aclaró que "la ciudad no estuvo consciente de
que el permiso era para la señorita Jennifer López, y la señorita López
no recibió ningún trato preferente".