MÉRIDA, Yuc.- Aves canoras, venados, jaguares, ocelotes, iguanas, boas, flamencos y faisanes son las principales especies víctimas de la caza furtiva en Yucatán, actividad que al año deja cuantiosas ganancias en el mercado negro del sureste mexicano.
Un
estudio realizado por la Universidad de Chapingo reveló que sólo en el
mercado estadunidense la venta de loros y pericos mexicanos procedentes
principalmente de estados del sureste, como Campeche, Yucatán, Chiapas y
Tabasco, dejaban ganancias por más de 40 millones de dólares al año.
El comercio legal de animales y
plantas está regulado por la Convención Internacional sobre el Comercio
de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), organismo
que calcula que las ventas mundiales de especies amenazadas deja
ganancias por 25 mil millones de dólares al año, un negocio sólo
inferior al tráfico de armas y de drogas.
El subdelegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa),
Luis Balam, reconoció que por tradición en las comunidades de la
entidad se capturan especies protegidas y en peligro de extinción,
primero para su consumo y después para su venta a los "coyotes".
Añadió
que muchas familias buscan especie exóticas como mascotas,
principalmente las aves canoras, que son apreciadas por sus cantos y
también por su plumaje multicolor.
Las aves que más se trafican
en México son los jilgueros, canarios y cardenales; en Yucatán, los
cenzontles, faisanes, flamencos, loros, cotorros, ninfas y agarpones.
Sin escaparse animales como el venado, felinos como el jaguar y el
ocelote, las boas, cocodrilos e iguanas, que son perseguidos por su
carne y piel.
La propia Procuraduría General de la República
(PGR) contempla tres rutas del tráfico de especies en el país, una de
ellas es la vía Península de Yucatán hacia el estado de Veracruz con
destino final el Distrito Federal.
Ahí, en la capital del país,
el principal punto donde se expenden los animales en peligro de
extinción es el mercado de Sonora, donde un toloc yucateco es adquirido
hasta en mil pesos; este reptil casi recién nacido es muy apreciado como
mascota exótica, y si logra llegar al mercado de Estados Unidos podría
alcanzar un precio de hasta cinco mil pesos.
El consejero
nacional del PVEM, David Ramírez y Sánchez, dijo que es lamentable el
tráfico de especies protegidas en la Península de Yucatán, donde mueren
en el traslado entre el 40 y 60 por ciento de las especies capturadas en
su hábitat para venderlas, debido a que estos animales son
transportados en pésimas condiciones.
Reconoció que pese a que en
la entidad durante la actual legislatura se endurecieron las leyes para
la protección de la vida silvestre, los reglamentos se emiten de manera
lenta, lo que ha dado facilidades para este grave delito en contra de
la naturaleza.
Precisó que a partir del año entrante las
sanciones económicas en contra de quienes se dediquen al tráfico de
especies protegidas será de 50 mil salarios mínimos (dos millones 950
mil pesos) cuando a nivel nacional las multas más fuertes son de 20 mil
salarios mínimos (un millón 180 mil pesos).
La agrupación
ecológica Greenpeace México explicó que la gran mayoría de los animales
capturados para su venta en el mercado negro muere en el momento de su
transportación, debido a que los traficantes desconocen del cuidado de
las especies.
"Los animales son transportados en paquetería, son
sedados, se trasladan con fracturas, en estado de desnutrición y
deshidratación severa, y en el caso de las aves les sujetan el pico y
las alas con cinta canela, lo que las asfixia en el viaje", advirtió el
organismo.
En su página de internet, la organización
internacional señaló que el tráfico de aves en el sur de México es
preocupante, y que a nivel internacional, junto con Brasil y Ecuador,
son los principales abastecedores del mercado negro.
Lujo y superstición disparan la venta de aves en mercados
La
tradición yucateca de tener aves canoras como mascotas disparó la venta
de estas especies en los mercados públicos de la ciudad, incluso, la
superstición también suma adeptos a mantener en los patios canarios,
periquitos australianos y palomas.
En un recorrido realizado por
el mercado "Lucas de Gálvez", se observó por lo menos siete locales que
expenden estos animales protegidos por las leyes federales y estatales.
Aunque
todos dijeron tener los permisos correspondientes de las autoridades
federales, ninguno lo muestra al público o a las personas que piden
verlos para hacer una compra segura.
Con una tradición de más de
tres décadas de expender en esta parte del mercado, uno de los
encargados ofreció su testimonio, con la condición de guardar el
anonimato. Reveló que sí hay clientes que acuden en busca de las
especies exóticas prohibidas por la autoridad para su venta.
"Sí
se hacen pedidos de aves, como el faisán, guacamayas y tucanes... Son
pocos los que piden, pero existen personas que han venido a preguntar si
los expendemos o podemos conseguírselos", platicó.
Y es que
según la recién creada Ley para la Protección de la Fauna del Estado de
Yucatán, en su Artículo 28 señala que las personas que se dediquen a la
venta o exhibición de animales deberán contar con los permisos otorgados
por las autoridades correspondientes.
Además, el Artículo 30
obliga a los ayuntamientos a formar una comisión que verifique el
cumplimiento de esas normas, a través de inspecciones que permitan
denunciar actos de crueldad, el tráfico de animales y cualquier
situación que ponga en riesgo la especie protegida.
Proponen reforzar la vigilancia de especies
El
consejero nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y
actual diputado local, David Ramírez y Sánchez, consideró que para
contrarrestar el tráfico de especies en la entidad es urgente crear una
Procuraduría Ambiental en Yucatán que opere como fiscalía especializada
en la atención de delitos contra el medio ambiente, la fauna y la flora.
Explicó
que dicha dependencia ayudaría a la Profepa en la vigilancia,
investigación y aseguramiento de cazadores que depredan los recursos
naturales de la entidad.
"Sería un organismo local que coadyuve
en los trabajos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
(Profepa); ya funciona una en el Estado de México y en Quintana Roo, y
los resultados son muy buenos en esas entidades... Por lo que será una
propuesta en la que insista el Verde Ecologista en la próxima
legislatura", adelantó.
Ramírez y Sánchez explicó que la Fiscalía
local Especializada en Delitos Ambientales permitiría una mayor
vigilancia de los recursos naturales de Yucatán, además de que contaría
con elementos suficientes para evitar el tráfico de aves migratorias,
como el flamenco, que se encuentra amenazado por la caza.
"Esa
institución permitiría poner especial cuidado a las aves migratorias que
llegan a Yucatán. No somos el santuario que éramos hace 20 años para
estas especies; tuvieron que adaptarse para ir a anidar a otros puntos,
ante la caza indiscriminada de las que han sido víctima", acusó.
El
también legislador local reconoció que la atención especial de las
autoridades se debe enfocar hacia los manglares, ya que en los últimos
años han sido devastados por la sobrexplotación del recurso y el
crecimiento de las ciudades.
"Ahí es donde vemos problemas. Se
tiene abandonada la vigilancia de los manglares. Hay una enorme riqueza
de seres vivos, que nuestras autoridades han olvidado, que han dejado
que se saqueen y nadie, hasta el momento, hace algo para combatirlo",
apuntó.